Me cansa sólo encontrar una versión (y media) de todo lo que nos venden los medios.
Me frustra que ni siquiera sean ellos los que deciden que contar.
Me enfada que desde la más absoluta hipocresía se encarguen de marcar las líneas dentro de las cuales debemos movernos para no ser unos extremistas y suponer una amenaza.
Pensándolo bien, detesto la frialdad de este mundo. Donde cada persona vale en función de donde viene y otros criterios muy poco racionales.
Es triste que todas estas realidades las asumimos como algo totalmente normal. Y lo peor de todo es que tras años y años de martilleo constante estamos empezando a tener muy interiorizados estos puntos. Es muy peligroso.
Así que, aunque sea simplemente un ejercicio de cuidado mental propio, intentaré escribir y así tener un lugar donde indignarme. Centrándome simplemente en los temas de los que me apetece hablar a mí por lo urgente que los considere y no lo mediáticos o de moda que estén.
Igual así aparecen respuestas, o entiendo mejor la falta de preguntas.
Sin más, hoy quería soltar esto.