Es en los momentos difíciles cuando se descubren las virtudes y carencias de las personas.
Esas mismas situaciones también ponen a prueba a los Estados.
Hoy se cumplen 10 años de uno de esos momentos.
192 muertos y casi 2000 heridos.
Ya pasó algún tiempo para preguntarse algo fundamental: ¿Alguien estuvo a la altura?
- Políticos:
Acebes a la 1 de la tarde (5 horas y media después):
"Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y el Ministerio del Interior no tienen ninguna duda de que el responsable de este atentado es la banda terrorista ETA, y también estamos acudiendo a un proceso de intoxicación que ha iniciado el señor Otegui de manera miserable para desviar la atención"
Ese proceso de intoxicación iniciado por Otegui no se trataba de ninguna acusación o amenaza, se reducía a descartar la opción de que ETA tomara parte. Así lo dijo a las 10 y media de la mañana:
Ya es bastante preocupante que un Ministro del Interior afirme sin el menor indicio de pruebas quien fue el autor desde el primer momento, pero constatar que mientras van pasando los días y se acercan las elecciones sigue (el y su partido) aferrándose a esa "hipótesis" (Todavía sin pruebas y con evidencias de que ese no era el hilo del que hay que tirar, cuando ni siquiera la policía respalda tu versión y después de que ETA comunicara que no tenía nada que ver) es entrar en el terreno de lo inmoral.
Aunque posiblemente esto no les parecería grave en su momento por la práctica que habían desarrollado en Euskadi en las últimas décadas, donde el PP exprimió al máximo cada uno de los cadáveres que el salvajismo de ETA iba dejando atrás (lo que sumado a la presión ejercida con la tristemente celebre Ley de Partidos hizo que llegaran a máximos históricos en cuanto a representación) y a la vez creaba a golpe de talonario personajes como María del Mar Blanco (Hermana de Miguel Ángel Blanco, asesinado en 1997) la que terminó más preocupada de representar unos intereses políticos que en buscar soluciones a un conflicto que, entre tantos, se llevó a su hermano.
Ese gobierno de Aznar en los días sucesivos dio ordenes a todos sus embajadores de que mantuvieran contra viento y marea la teoría de ETA.
Incluso en la ONU se condenó a ETA. Cuando las únicas pruebas que los incriminaban eran las palabras de un gobierno cuyo único temor es que todas esas vidas destrozadas en las vías de Madrid pudieran tener consecuencias negativas el día 14 en las urnas.
Esto también nos da una idea de como funciona las Naciones Unidas en particular y este mundo en general.
No seré yo quien hable bien del PSOE, pues cada uno de sus movimientos posteriores parecía pensado para alcanzar el mayor número de votos el día 14, en unas elecciones que se le daban por perdidas poco antes, aunque estudios posteriores no comparten la teoría y defendían que incluso sin atentados ni (más) mentiras del gobierno el PSOE seguiría ganando los comicios de 2004 (Al PP le había pasado factura el Prestige y, sobre todo, la guerra de Irak). Dejando hipótesis aparte (eso se lo dejo a Acebes y a El Mundo) lo cierto es que durante los meses siguientes las acusaciones entre PP y PSOE centraron el debate en los intereses del contrario y las ventajas políticas que sacaban de la situación, alcanzando su punto álgido en el circo de la comisión del 11-M celebrado a finales de 2004.
- Prensa:
No me apetece rescatar portadas donde se vendan cadáveres a granel o se saquen ventajas partidistas de la tragedia.
Por lo tanto no voy a poner ninguna, pues encontrar alguna que cumplas estas características es una misión casi imposible.
A día de hoy, seguimos (puede que más que nunca) con unos medios de comunicación que podrían ser catalogados como "mercenarios de la desinformación", donde las plumas a sueldo están al orden del día y, encontrar la verdad es un verdadero trabajo de investigación, pese a que, en teoría, contamos con más recursos que nunca.
Por otro lado es un hecho que la gestión informativa de estos desastres se nos queda grande, pues tristemente lo constatamos el verano pasado en Santiago con oleadas de imágenes que no me puedo ni imaginar que clase de pesadillas todavía suscitan en las víctimas y familiares de ambas tragedias.
Lo cierto es que en un sistema tan injusto como el que vivimos es totalmente necesaria una prensa responsable y respetuosa.
Estamos muy lejos de ambos objetivos.
- Ciudadanos de a pie.
Manipulados, engañados, utilizados y, como siempre, los únicos a la altura de las expectativas.
Si alguien tuvo dignidad en toda esta pesadillas fueron ellos, y especialmente una persona, quien dejo en evidencia tanto a políticos como prensa debido al terrible espectáculo que llevaban meses y meses protagonizando.
De toda esta tragedia sólo me quedaría con las palabras de Pilar Manjón (Maltratada infinidad de veces por la derecha de este país en todas sus formas) de ese día de diciembre de 2004, donde demostró que la excelencia no se consigue con votos y dinero.
Se necesita algo más.
Algo que todos estos perdieron hace mucho tiempo.
La última lectura que podemos hacer de todo esto es que aquella persona castigada por la tragedia que ni se vendió ni se calló y fue fiel a sus principios es aquella que ha sido ignorada por gobiernos, insultada por "periodistas" y crucificada por tantos otros.
Debemos estar orgullosos de que siga quedando gente valiente.
Pilar Manjón:
.."En esta comisión, han discutido sobre quién habló, de qué y cuándo se informó. Han hablado de circunstancias, de manejos y manipulaciones, de desinformaciones, de confidentes y de desconfianzas. Han hablado de circunloquios o periferias. Han hablado señorías, de ustedes. Esencialmente de ustedes. Ha sido la comisión de ustedes y para ustedes.
Nuestros familiares no han estado en por eso queremos hacerles presentes hoy por eso queremos reprocharles como diputados y sobre todo como representantes del pueblo sus actitudes de aclamación, jaleos y vítores durante el desarrollo de algunas comparecencias de esta comisión, como si de un partido de fútbol se tratara. De lo que se estaba hablando señorías, es de la muerte y las heridas de por vida padecidas por seres humanos, de perdidas que nos han llenado de desolación y amargura. De que se reian, que vitoreaban? En esta comisión? Son ustedes mi Parlamento, porque con el mayor dolor que puede tener una madre, cuando el día 14 de marzo todavía no me habían dado el cadáver de mi hijo, yo fui a votar. Ustedes me representan y tiene la obligación de asegurar a los ciudadanos. Los nuestros no van a volver, pero eviten que vuelva a pasar".

